La joven sanjuanina Delfina Dibella, con 19 años, se convirtió en la primera ciclista argentina en correr una de las Grandes Vueltas en la rama femenina y pese a no completar el último parcial que llegó al Alto de L’Angliru, marcó un punto de referencia para el ciclismo femenino de nuestro país.
Tras consagrarse por segundo año consecutivo en la crono del Campeonato Argentino de ruta sub 23, Dibella se incorporó al Vini Fantini Be Pink italiano y días después fue confirmada para ser parte de La Vuelta a España Femenina, debutando directamente en una de las pruebas más importantes del UCI Womens World Tour.
La segunda ciclista más joven del pelotón fue tratando de hacer pie dentro de la competencia y trabajar para su equipo, no fue una tarea fácil y el clima entre Galicia y Asturias tampoco ayudó demasiado, pero Dibella fue superando etapas hasta llegar al último parcial, con llegada al Alto de L’Angliru.
En esa etapa final, con rampas míticas y porcentajes imposibles, la joven sanjuanina se quedó con las ganas de llegar hasta la cima del coloso, pero igualmente marcó un punto en la historia del ciclismo argentino.
“Fue una experiencia única, me costaron bastante los primeros días, pero pude ir progresando en la carrera, me llevo mucho aprendizaje y experiencias que me van a servir para el futuro” destacó ante la prensa minutos antes de iniciar la última jornada de la ronda española.
Dibella también comentó ante los medios que tiene programadas algunas carreras por etapas y concluirá su temporada en el próximo Campeonato Mundial.
